Factura electrónica, una forma de impulsar la productividad

Con fecha 26 de octubre de 2016 se publicó la Ley N° 20.956, que establece un conjunto de medidas con el objeto de impulsar la productividad.
Dentro de dichas medidas, se introducen modificaciones a la Ley N° 19.983, que regula la transferencia y otorga mérito ejecutivo a la factura.

Conforme al Mensaje del Proyecto las modificaciones “tienen por objeto reducir el costo del capital de trabajo de las empresas vía factoring. Para ello, se establece un plazo máximo para reclamar en contra de la factura, luego del cual se presumirá de pleno derecho el recibo de ésta, agilizando el mérito ejecutivo de la misma, acelerando su cesión y ejecución. Con ello se propiciará una mayor certeza en los plazos de acuse de recibo, tanto para la factura en papel como para su modalidad electrónica, permitiendo así mayor liquidez y menores costos financieros vía factoring para las empresas.”.

Las principales modificaciones son las siguientes:

 Se estableció un plazo máximo de 8 días corridos contados desde la recepción de una factura física o electrónica para que el deudor pueda reclamar de su contenido o de la falta total o parcial de la entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio.

Se eliminó la facultad que tenían las partes de la transacción de extender hasta 30 días corridos el plazo para reclamar del contenido de la factura.

Transcurrido dicho plazo de 8 días corridos, sin que el deudor hubiere reclamado del contenido de la factura o de la falta total o parcial de la entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio, la factura se tendrá por irrevocablemente aceptada, apta para ser cedida y gozar de mérito ejecutivo.

Se establece que, en caso que el deudor, dentro del plazo de ocho días antes señalado, declare expresamente aceptar la factura, dicha aceptación tendrá el carácter de irrevocable, no pudiendo con posterioridad reclamar en contra de su contenido o de la falta total o parcial de entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio.

Se establece que serán inoponibles a los cesionarios de una factura irrevocablemente aceptada las excepciones fundadas en la falta total o parcial de entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio, sin perjuicio de las acciones civiles y penales que correspondan contra el emisor. Antes, sólo se consideraban inoponibles al cesionario las excepciones personales que hubieren podido oponerse a los cedentes de una factura irrevocablemente aceptada.

El recibo de las mercaderías o de la prestación de los servicios deberá efectuarse dentro de los 8 días corridos siguientes a la recepción de la factura. En caso que el recibo no haya sido efectuado en dicho plazo y tampoco haya existido reclamo en contra de su contenido o de la falta total o parcial de entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio conforme a alguno de los procedimientos establecidos en la Ley, se presumirá que las mercaderías han sido entregadas o el servicio ha sido prestado. En este último caso, la factura quedará apta para su cesión, sin necesidad de que el recibo conste en la misma.

Se establece que en caso de otorgarse el recibo o habiendo transcurrido el plazo de 8 días corridos siguientes a la recepción de la factura, sin que haya existido reclamo en contra del contenido de la factura o de la falta total o parcial de entrega de las mercaderías o de la prestación del servicio, se presumirá de derecho que son válidas las cesiones de que hubiere sido objeto la factura a la fecha del recibo o del vencimiento del plazo, siempre que ésta, haya sido emitida de conformidad a las normas que rijan la emisión de la factura original, incluyendo en su cuerpo en forma destacada la mención “cedible”.

Se estableció que bastará el transcurso del plazo de 8 días corridos desde la emisión de la factura, sin que se hubiere reclamado por el deudor de su contenido o de la falta de entrega de las mercaderías o servicios, para dar por cumplida alternativamente la exigencia relativa a que en la factura conste el recibo de las mercaderías entregadas o del servicio prestado, para contar con mérito ejecutivo..

Se eliminó la excepción de falta de entrega de la mercadería o prestación del servicio que el deudor puede oponer en la gestión preparatoria del cobro ejecutivo de la factura. De esta forma, las excepciones que el deudor podrá oponer quedan limitadas a la falsificación material de la factura, guía de despacho o acuse de recibo.

Se valida el acuse de recibo en representación impresa de la factura cuando el receptor nos emisor de documentos electrónicos.

Las modificaciones referidas entraron en vigencia el 1 de noviembre de 2016.

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